En el marco de la conmemoración de su decimocuarto aniversario, el Tribunal Constitucional (TC) celebró una misa de acción de gracias en la Catedral Primada de América, presidida por el reverendo padre José Ramón Santana, párroco de la Parroquia San Juan Bautista de La Salle.
La celebración eucarística fue encabezada por el magistrado presidente del TC, Napoleón R. Estévez Lavandier, junto a los jueces que conforman el Pleno, y contó con la asistencia de legisladores, autoridades civiles y militares, funcionarios públicos, académicos y servidores constitucionales.

Durante la homilía, el padre Santana resaltó el valor de la Constitución como garante de la dignidad humana y exhortó a los magistrados a ejercer su labor jurisdiccional con independencia, valentía y sentido humano. Subrayó que la protección de los derechos fundamentales constituye una responsabilidad que va más allá del ámbito jurídico, al salvaguardar la dignidad de cada persona.
El sacerdote enfatizó que corresponde al Tribunal Constitucional velar para que ninguna autoridad esté por encima de la Constitución y afirmó que la justicia auténtica debe ser firme, independiente y orientada al bien común. Asimismo, elevó una oración para que los jueces reciban sabiduría en cada decisión, a fin de fortalecer la democracia y el Estado social y democrático de derecho.
Previo a la homilía, servidores constitucionales participaron en las lecturas bíblicas, en una celebración orientada a agradecer a Dios por un nuevo año de servicio institucional del TC como garante de la supremacía constitucional y la protección de los derechos fundamentales.
La eucaristía coincidió con la festividad de San Vicente Mártir, símbolo de fe, valentía y resistencia ante la persecución.
El Tribunal Constitucional, creado por la Constitución de 2010 e instalado en 2012, es el órgano supremo de interpretación y control de la constitucionalidad en la República Dominicana y está integrado por trece jueces.
