Después de varias semanas fuera del ojo público, la princesa de Gales retomó su agenda con una visita al Hospital de Colchester, en Essex, al sureste de Inglaterra. Esta aparición marca su primer compromiso oficial desde que canceló su asistencia al Royal Ascot el mes pasado.
Durante su recorrido por el centro oncológico del hospital, Su Alteza Real se reunió con pacientes, voluntarios y personal médico, con quienes conversó abiertamente sobre el impacto del diagnóstico de cáncer, tanto en quienes lo padecen como en sus familias. “Es una experiencia que cambia la vida, tanto para el paciente como para la familia”, expresó con sensibilidad.
La princesa también compartió algunas reflexiones sobre el proceso de recuperación: “Tienes que encontrar tu nueva normalidad, y eso lleva tiempo. Es como una montaña rusa, no es un camino liso, como esperas. Pasas por momentos difíciles…”.
Su visita no solo ofreció consuelo a quienes atraviesan situaciones complejas de salud, sino que también reafirmó su compromiso con la salud mental y el bienestar emocional de los pacientes oncológicos

