En una mañana llena de emoción y alegría en Grästen, la familia real danesa hizo su tradicional llegada para comenzar su estancia anual de verano. El rey Federico X y la reina Mary, acompañados de la Princesa Isabel y el Príncipe Vicente, fueron recibidos con una calurosa bienvenida por parte de los residentes locales.


Con un ambiente festivo, las calles se llenaron de banderas, flores y numerosos saludos mientras la familia real hacía su entrada al pintoresco castillo de Grästen, que se convierte en su hogar durante estos meses estivales. La llegada se convirtió en un evento lleno de tradición y simbolismo, reflejando la cercanía de la familia con su pueblo.

El castillo de Grästen, situado en el sur de Dinamarca, es conocido por ser un lugar de descanso y serenidad para los miembros de la familia real danesa. Cada verano, el castillo se llena de vida y actividades, siendo un lugar de gran importancia tanto para la monarquía como para el pueblo danés.
Durante su estancia, se espera que la familia real disfrute de tiempo juntos y también participe en diversos compromisos y eventos oficiales en los próximos días.




