Angelina Jolie nunca le gustaron los festejos de cumpleaños. Es que, ya de por sí, siempre es el centro de la escena en cualquier circunstancia. Y por eso, prefiere evitar las grandes celebraciones. Sin embargo, con motivo de su aniversario número 50 que se conmemora este miércoles, la actriz aceptó organizar un evento especial ni más ni menos que en Camboya.

Quizá, uno de los motivos que la alentó para habilitar a sus hijos, Maddox, de 23 años, Pax, de 21, Zahara, de 20, Shiloh, de 19, y los gemelos de 16 años Knox y Vivienne, para que empezaran a preparar una súper fiesta, tuvo que ver con el hecho de que después de casi una década, su conflictivo divorcio de Brad Pitt llegó a su fin en diciembre del año pasado. Y, mientras el actor dijo que no creía que esto hubiera sido “tan importante”, desde el entorno de la actriz aseguraron que ella se sintió aliviada y ahora está abocada a encontrar su paz.

Encuentro con Brad Pitt

Angelina había conocido a Brad allá por el 2005, cuando ambos habían sido convocados para el film Señor y Señora Smith. En aquel momento, el actor llevaba cinco años de casado con Jennifer Aniston, con quien conformaba una de las parejas más amadas de Hollywood. Y por ende, la irrupción de Jolie, a quien con un dejo de machismo muchos catalogaron como “la tercera en discordia”, no fue vista con buenos ojos por los fanáticos de la ex chica Friends. Sobre todo, teniendo en cuenta que a Aniston le llevó mucho tiempo superar la ruptura. De hecho, hasta el día de hoy que el galán está en pareja con Inés de Ramón, muchos fans tienen esperanzas con una posible reconciliación entre el actor y la rubia.

El punto, sin embargo, es que Pitt no tardó en blanquear su romance con Angelina, con quien formó una familia más que numerosa. Y es que, además de sus tres hijos biológicos, adoptaron otros tres chicos de de Camboya, Vietnam y Etiopía. Y, con la mirada de la prensa de todo el mundo sobre sus espaldas, se comprometieron en 2012 y, en 2014, se casaron en su residencia de Francia. Sin embargo, en 2016, Jolie presentó la demanda de divorcio alegando “diferencias irreconciliables” y pidiendo la custodia de sus seis hijos.

Por lo que se supo, las distintos criterios en relación a la crianza de los menores habría sido el punto de discordia que terminó con el matrimonio entre los actores. De hecho, aunque no lo denunció penalmente, Angelina habría señalado “actitudes abusivas” de Brad en relación a ella y sus hijos para justificar su pedido de que estos quedaran exclusivamente a su cargo. Aunque, después de varias batallas legales, Pitt consiguió que la custodia fuera compartida.

No obstante, otro punto conflictivo, ya consumada la separación, tuvo que ver con el Château Miraval, la finca vinícola francesa que ambos habían comprado por 60 millones de dólares. Según trascendió, Jolie habría vendido su parte a un tercero en 2019, lo que habría generado un nuevo litigio ya que habían acordado no enajenar ningún porcentaje de la misma sin darle previo aviso a la otra parte. Sin embargo, ahora todo eso parece haber llegado a su fin. Y, evidentemente, en ese contexto Angelina tiene ganas de celebrar junto a los suyos.

FUENTE INFOBAE

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