En el inicio de su visita oficial al Reino Unido, el expresidente estadounidense Donald Trump fue recibido este miércoles con todo el protocolo y la solemnidad de la monarquía británica en el histórico Castillo de Windsor, lejos del bullicio de Londres y de las manifestaciones en su contra.

Trump, acompañado por su esposa Melania, llegó a Londres el martes por la noche y fue trasladado en helicóptero hasta Windsor, donde fue recibido por los reyes Carlos III y Camila, así como por los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina.

El recibimiento incluyó salvas de cañón, una procesión en carruaje junto a los reyes y una ceremonia militar que marcó de forma simbólica el inicio de esta segunda visita de Estado del exmandatario, tras la realizada en 2019 durante su primer mandato.

Uno de los momentos más destacados fue el paso de revista de Trump a una guardia de honor compuesta por aproximadamente 1,300 miembros del ejército británico, en un acto que, por su escala, no tiene precedentes recientes.

Una estadía real

Trump pasará las dos últimas noches de su estancia en el Reino Unido en el castillo de Windsor, una de las principales residencias de la monarquía británica, situada a menos de 40 kilómetros de Londres. Este gesto subraya la intención de mantener la visita en un entorno controlado y ceremonial, alejado del centro de la capital y del foco de las protestas.

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