Hay artistas que encuentran su lenguaje en el lienzo, otros en la escultura o la fotografía. Gilda Strano lo encontró en las fibras. Desde allí, la artista venezolana construye una obra en la que convergen la memoria, la identidad, la naturaleza y la espiritualidad.



Con más de 15 años de trayectoria, Strano ha recorrido los mundos de la moda, el diseño y el arte textil hasta consolidar una propuesta propia, en la que cada fibra, textura y composición adquiere un significado que va más allá de lo estético.
Su universo creativo encuentra en el árbol y sus raíces uno de sus principales símbolos. Las raíces representan aquello que nos sostiene: el origen, la memoria, los vínculos y la conexión con lo esencial. El resultado es una obra profundamente sensorial que invita a detenerse, mirar y conectar con nuestra propia historia.
La artista estará presentando su muestra “Raíces, fibras del alma” hasta el 4 de septiembre en la Galería de Arte de Altos de Chavón, Casa de Campo.
Esta búsqueda se materializa en “Raíces, fibras del alma”, una colección que convierte las fibras en un lenguaje contemporáneo para hablar de identidad y pertenencia. La muestra representa, además, un momento especial para el arte textil en el país al convertirse en la primera exposición individual de esta disciplina en República Dominicana.


El recorrido de Strano también incluye proyectos de gran escala. En marzo de 2025 creó más de 200 piezas textiles de gran formato para un proyecto hotelero de Zel Punta Cana, vinculado al tenista Rafael Nadal y a Meliá Hotels International.
“Perseverancia, enfoque y agradecimiento” son las tres palabras con las que la artista define su camino. Una filosofía que se percibe en una obra que reivindica las fibras como materia, memoria y emoción.

La artista estará presentando su exposición Raíces, fibras del alma” hasta el 4 de septiembre en la Galería de Arte de Altos de Chavón, Casa de Campo.

