Como ya es tradición durante sus vacaciones de verano en Mallorca, los Reyes Felipe VI y Letizia disfrutaron de una noche en familia junto a la princesa Leonor, la infanta Sofía y la reina Sofía, en una salida que volvió a captar todas las miradas.
La familia real llegó al restaurante Mía, propiedad del empresario Guillermo Cabot, en Portixol, donde compartieron una velada en uno de los destinos habituales de sus estancias estivales en la isla.


Más allá del encuentro familiar, la llegada se convirtió en una auténtica pasarela de estilo. Cada una de las mujeres de la familia apostó por una propuesta diferente, reflejando su personalidad y manera particular de interpretar la moda, pero todas coincidieron en una misma apuesta: la elegancia relajada que define el verano.
La reina Letizia volvió a demostrar su afinidad por las tendencias, mientras que la princesa Leonor y la infanta Sofía lucieron propuestas juveniles y sofisticadas, acordes con su generación. Por su parte, la reina Sofía mantuvo esa elegancia clásica que la ha acompañado durante décadas.


La cena en Portixol dejó así una de esas tradicionales postales del verano de la familia real española: una noche distendida, rodeada de buena gastronomía, ambiente mediterráneo y, como era de esperarse, mucho interés por los estilismos elegidos para la ocasión.
Mallorca, una vez más, se convirtió en el escenario perfecto para que la familia real disfrutara de sus vacaciones y demostrara que la moda también forma parte de los grandes momentos del verano.
