El príncipe Felipe de Reino Unido, esposo de la Reina Isabel II, falleció hoy a los 99 años, luego de sufrir quebrantos de salud por varias semanas. «Es con profundo pesar que Su Majestad la reina anuncia la muerte de su amado esposo, Su Alteza Real el príncipe Felipe, duque de Edimburgo», dijo el Palacio de Buckingham en un comunicado oficial.

El duque de Edimburgo estuvo hospitalizado durante 28 días, desde febrero pasado, aquejado por una infección y durante su internamiento fue sometido a una cirugía cardíaca por una condición preexistente. Pasó sus últimos días en el Castillo de Windosor junto a la reina, con quien estuvo casado durante 73 años.

«La Familia Real se une a personas de todo el mundo para lamentar su pérdida», dice el comunicado. El Palacio de Buckingham dijo que se harán más anuncios a su debido tiempo.

El príncipe Felipe y la Reina Isabel.

La muerte de Felipe de Edimburgo es contundente para Isabel II, quien expresó en diversas ocasiones su devoción al amor de su juventud. «Él ha sido, simplemente, mi fortaleza y mi permanencia todos estos años», dijo Su Majestad en el banquete de las Bodas Doradas en 1997. «Yo y toda su familia, y este y muchos otros países, le debemos una deuda mayor de la que él jamás reclamará o sabremos alguna vez».

La boda de la Reina Isabel y Felipe de Edimburgo se celebró el 20 de noviembre de 1947 en la Abadía de Westminster, Londres, ante 2.000 invitados.

El duque, burlón, ingenioso, fiel y a menudo controvertido, fue el principal apoyo y confidente de la reina, en quien confiaba por encima de todos los demás. Hasta su muerte, Philip fue el consorte con más años de servicio en la historia británica y la pareja más antigua de un monarca reinante, quien a pesar de su condición de salud participó en su primer compromiso real de 2021 la semana pasada.

El primer ministro británico, Boris Johnson, envió un mensaje de condolencias en el que destacó el impacto del príncipe Felipe en personas de todo el mundo y como su pérdida es, al mismo tiempo, un evento de dolor y gratitud para todo el reino. «En cualquier medida, el príncipe Felipe vivió una vida extraordinaria: como héroe naval en la Segunda Guerra Mundial, como el hombre que inspiró a innumerables jóvenes a través del Premio Duque de Edimburgo y, sobre todo, como leal consorte de Su Majestad la Reina».