Si tuviéramos la oportunidad de elegir un lugar para enamorarnos, de seguro que escogeríamos las ciudades más románticas y antiguas de Europa. Allí converge todo lo necesario para iniciar ese idilio que todo ser humano desea experimentar. Y es que estos lugares poseen impresionantes construcciones arquitectónicas, maravillosos atardeceres y extraordinarios jardines, que invitan a pasar unos días inolvidables con esa persona especial.

Es como si Dios y la naturaleza se hubieran puesto de acuerdo para plasmar en esa zona del planeta esos encantos que buscan los corazones enamorados. Podríamos definirlo como un paraíso terrenal, donde la emperatriz Sissi se dejó seducir por los placeres incontrolables del amor.

Para los lectores de Roce Social aquí recomendamos los más encantadores y placenteros rincones del mundo, para dejarse atraer por Cupido. Paris, Venecia, Viena, Praga, Budapest y las islas griegas, figuran entre los lugares ideales para disfrutar de un apasionante y seductor amor.

Estas ciudades no únicamente son maravillosas por sus atractivas edificaciones y sus bellísimos jardines, sino porque embriagan al visitante con su milenaria cultura.

PARIS

París es el destino turístico más popular del mundo, con más de 30 millones de visitantes extranjeros por año. Suele considerarse como la ciudad más hermosa, elegante y espectacular del globo terráqueo por contar con los monumentos más famosos y admirados del universo.

París sigue siendo la ciudad del amor por excelencia. Es seductora, sugestiva y poseedora de un sello entre las capitales europeas. Allí se respira romanticismo, cultura, exquisita gastronomía, esculturales arquitecturas y cuna de artistas e intelectuales de todo el mundo.

Disfrutar de un paseo por el imponente río Sena en compañía del ser amado debe ser espectacular.

VENECIA

Conocida como la ciudad de lo canales, es la capital de la región de Véneto. Está situada sobre un conjunto de islas que se extienden en una laguna homónima pantanosa en el mar Adriático, entre las desembocaduras de los ríos Po (sur), y Piave (norte), en el noreste de Italia.

Venecia está compuesta por 120 pequeñas islas unidas entre sí por unos 400 puentes. Se llega a Venecia desde tierra firme por el Puente de Libertad que accede al Piazzale Roma.

Esta célebre ciudad tiene en su particularidad el mayor de sus baluartes. El Gran Canal bordea las mansiones más bellas, algunas del siglo XIII. Un paseo por el puente del Rialto hasta llegar a la Plaza San Marco, rodeada de tiendas y cafeterías, resulta casi imprescindible. Si se asciende al campanario de la misma plaza se puede disfrutar de unas preciosas vistas de toda la ciudad.

BUDAPEST Y PRAGA

Otros interesantes destinos para afianzar el amor es la ciudad de Praga. Y es que en esa histórica urbe vivió el legendario seductor Casanova, se enamoró el famoso poeta Goethe y es la ciudad que vivió el estreno de la opera de Don Giovanni, compuesta por Mozart. Además, los castillos y palacios checos proporcionan un ambiente de romanticismo sin igual.

Praga es un lugar mágico, paraíso para los enamorados, donde podrán pasear por las estrechas calles céntricas iluminadas por antiguas linternas de gas, hacer una excursión por el rio Moldava o sentarse en uno de los acogedores cafés para los que parece que el tiempo no ha pasado. Otro destino excelente donde celebrar el amor que se profesa hacia la pareja es Budapest, también conocido como “la Paris de Europa Oriental”.

El río Danubio fluye justo a través de su corazón y junto a los puentes iluminados por la noche, el edificio del Parlamento y el palacio Real dan a la ciudad un ambiente incomparable. Además, para los que buscan relax no hay nada mejor que visitar sus aguas termales, y es que “la perla del Danubio” tiene el mayor caudal de aguas mineromedicinales de Europa.

GRECIA

El encanto excepcional y sin igual de las islas griegas es lo que las convierte en un destino turístico romántico por excelencia. Sus fascinantes atardeceres y cálidas playas están entre las mejores del mundo.

Las cinco islas más populares, en términos de la cantidad de turistas que las visitan anualmente, son Santorini, Mykonos, Creta, Rodas y Corfu.

Santorini es para muchos la más singular y hermosa de las islas del circuito griego. Lo que la convierte en única es que se cierne literalmente sobre la punta de un antiguo volcán, cuya explosión en el año 1500 a.C., fue para algunos la más grande de la historia.

El parque arqueológico de Aktoriri es en realidad para los expertos lo que muchos han descrito como la ciudad perdida de Atlantis. Los paisajes y atardeceres allí son simplemente inolvidables.

A Mykonos se la conoce más por su agitada vida nocturna, sus atractivas playas y sus distinguidas joyerías, cuya especialidad es el oro. La isla de Délos está muy cerca de Mykonos y en ella hay un considerable parque arqueológico que vale la pena visitar.

Creta es la más grade de las islas de Grecia y tiene de todo para el turista: una ciudad cosmopolita, ruinas antiguas, playas hermosas y además las gargantas rocosas más prolongadas de Europa.

Rodas es muy similar a Creta en cuanto a la diversidad de lugares y actividades, y el clima también es parecido, pero es una isla mucho más pequeña.

VIENA

Es una de las capitales más antiguas de Europa. Posee uno de los conjuntos arquitectónicos más espectaculares que podamos ver. Ha sido pieza clave para la mayoría de las dinastías que han reinado en Europa, lugar emblemático de príncipes y emperadores, famosa por su música, su vals. Ha visto pasar sobre si misma a grandes figuras de la historia.

Pero además de su música, sus tranvías de colores, sus restaurantes animados con música clásica, los parques y bosques que rodean la ciudad, Viena es una metrópoli elegantísima, que mezcla el gótico con el barroco, el Art Nouveau con el románico, la amplia gama de museos, destacándose el de la Música. Y su gente amable, cálida y relajada.

Viena es un lugar encantador para los enamorados. Esta ciudad es capaz de satisfacer todos los deseos, tanto si se busca cultura, festejos o lugares románticos. Es especialmente recomendable la visita a los jardines del Palacio de Schonbrun y su impecable Palacio Imperial Hofburg, así como un paseo por las calles del Rin, donde se encuentran edificios majestuosos que cautivan a cualquier romántico empedernido.